left shadow
3700 EAST SOUTH STREET
LAKEWOOD, CA 90712
562-531-2550
gutter shadow
Alivio para los agobiados: manejo del estrés_v1 
 
miércoles, 04 septiembre 2002 
 
 
 

Probablemente comenzó cuando usted salió corriendo de casa para llegar al trabajo. Y lo más seguro es que haya aumentado al máximo cuando se dio cuenta que no acabaría su trabajo en la fecha estimada de entrega. Cualquiera que sea la causa, no hay duda de que existen millones de estadounidenses que sufren de estrés en todos los aspectos de su vida diaria.

El estrés se define como una respuesta inespecífica del cuerpo ante cualquier exigencia que se le haga, sea en forma de una amenaza, reto o cualquier tipo de cambio que requiera que el cuerpo se adapte. Aunque pueda ser un factor de motivación, el presionarse para acabar ciertas tareas o ser más organizado también puede convertirse en un factor debilitante que puede afectar gravemente su vida si no aprende a manejarlo en forma adecuada.

Además de agotarnos, el estrés también puede causar síntomas que alteran la forma en que nos sentimos, pensamos y nos comportamos. Por lo general, los síntomas se clasifican en cuatro categorías:

 

Físicos: Fatiga, dolor de cabeza, insomnio, dolores musculares o rigidez (especialmente en el cuello, los hombros y la espalda baja), palpitaciones cardiacas, dolores en el pecho, calambres abdominales, náusea, temblores, extremidades frías, bochornos o sudoración y resfriados frecuentes.

Mentales: Disminución de la concentración y la memoria, indecisión, pensamientos acelerados o mente en blanco, confusión y pérdida del sentido del humor.

Emocionales: Angustia, nerviosismo, depresión, ira, frustración, preocupación, miedo, irritabilidad, impaciencia y mal genio.

Conductuales: Caminar de un lado a otro, no poder estarse quieto, hábitos relacionados con el nerviosismo (morderse las uñas, golpetear con los pies), mayor consumo de alimentos, fumar, ingerir alcohol, llorar, gritar, decir groserías, culpar a los demás e incluso lanzarles cosas o golpearlos.

Indudablemente, la mayoría de nosotros hemos experimentado algunos de estos síntomas. Esto se debe a que el estrés ha penetrado en casi todos los aspectos de nuestras vidas (a veces, hasta conducir del trabajo a la casa puede convertirse en un campo de batalla). Los factores de estrés externos, como nuestro ambiente físico y algunos eventos importantes de la vida (la muerte de un pariente, perder el trabajo, etc.), se encuentran fuera de nuestro control. Los factores de estrés internos están más orientados hacia el estilo de vida y tienen mucho que ver con la manera en que manejamos nuestras vidas, incluyendo la negatividad, las expectativas poco realistas y algunas opciones en cuanto a estilo de vida.

Alivio para los agobiados

Gran parte del estrés que experimentamos a diario lo generamos nosotros mismos. El primer paso importante para controlarlo es reconocer que nosotros podemos ser la causa de muchos de nuestros problemas y preocupaciones y por lo tanto, que podemos aprender a controlarlos.

Es refutable la frase que argumenta que el manejo del estrés no puede ser dominado por completo. De cualquier manera, existen pasos sencillos que le pueden ayudar a controlar su grado de estrés.

Cambie algunos hábitos en su estilo de vida: disminuya la cafeína, procure una alimentación balanceada, disminuya el consumo de comida chatarra, haga ejercicio regularmente y duerma lo suficiente.

Cambie las situaciones estresantes: pida ayuda si tiene problemas para organizar su tiempo y/o dinero; practique la asertividad y la resolución de problemas; y evalúe sus relaciones actuales (en el trabajo y el hogar) para encontrar posibles puntos de fricción.

Cambie su manera de pensar: trate de ser más positivo, vea los problemas como oportunidades, evite los pensamientos negativos y trate de conservar su sentido del humor. Pregúntese cuál será el verdadero impacto de esa situación estresante en usted el día de mañana o dentro de una semana, y vea si puede deshacerse de los pensamientos negativos.

Practique la aceptación: deje de angustiarse por situaciones que estén fuera de su control.

Aprenda a relajarse: tome “mini-descansos” durante el día. Siéntese y póngase cómodo. Respire hondo y trate de relajar los músculos.

 

Tome las cosas con calma: programe con tiempo suficiente sus actividades. Si usted mira el reloj constantemente o se preocupa por el tiempo que lleva haciendo algo, tiene que aprender a tomar las cosas con calma. Reconozca que no puede hacerlo todo y que sólo puede hacer ciertas cosas en determinado tiempo.

 

Hable con sus amigos: una buena cadena de apoyo puede ser una excelente medicina. Dosis diarias de conversación y compromisos sociales regulares pueden ayudarle a reducir el estrés, simplemente por el hecho de estar cerca de otros y divertirse.

Si desea obtener más información sobre nuestros servicios o requiere la recomendación GRATUITA de un médico, comuníquese con nosotros al (800) 813-4345

 

 
 
 
 
 
Información Relacionada
Mapa del sitio
[Hospital Información y Servicios]
Noticias y artículos
[Hospital Información y Servicios]
Nutrición y menopausia: ¿por qué puede convenirle cambiar su alimentación?_v1
[Hospital Información y Servicios]
Trastorno por estrés postraumático
[Recursos de salud]
Próxima apertura del Centro de diagnóstico para pacientes ambulatorios
[Hospital Información y Servicios]
Estrés
[Recursos de salud]
Maureen McHatton, nueva Directora general de enfermería (CNO) de Lakewood Regional Medical Center
[Hospital Información y Servicios]
El alchohol y el embarazo no combinan_v1
[Hospital Información y Servicios]
Complicaciones oculares de la diabetes
[Hospital Información y Servicios]
Más...
right shadow
right shadow right shadow right shadow right shadow right shadow